Tercer Encuentro Internacional Jóvenes FI

El sábado 2 de agosto fue un día que quedará grabado en el corazón de nuestros jóvenes peregrinos. Antes de la gran vigilia del Jubileo en Roma, se dieron cita para celebrar la segunda parte del Tercer Encuentro Internacional de Jóvenes FI, el primero que pudieron vivir presencialmente.

Desde temprano, 68 jóvenes de Argentina, Bolivia, República Dominicana, España y Taiwán se reunieron en la Casa Curia, donde fueron acogidos con cariño por la comunidad de las Hijas de Jesús. Allí, recorrieron el Museo de la Madre Cándida, dejándose tocar por su historia, por sus palabras y por los objetos que hablan de una vida entregada. Cada uno se quedó con aquello que más le resonó en el corazón para después compartirlo en comunidad.

“Fue como volver al origen, sentir que somos parte de algo grande”, comentaba uno de los participantes. Y no faltaron momentos para hacer propias las frases que tanto identifican a Madre Cándida: Dios lo quiere y El mundo es pequeño para mis deseos.

Vigilia del Jubileo con el Papa

Con el alma llena por lo compartido, emprendieron el camino hacia Tor Vergata. Allí, entre cantos, testimonios y una multitud de jóvenes, esperaron la Vigilia de oración con el Papa León XIV. Muchos lograron acercarse lo más posible al escenario, con la alegría de quienes quieren vivirlo todo.

El silencio llegó al caer la tarde. Y entonces, las palabras del Papa hicieron eco:

“Para ser libres en las decisiones es necesario partir de un fundamento estable, de la roca que sostiene nuestros pasos. Esta roca es un amor que nos precede, nos sorprende y nos supera infinitamente: el amor de Dios”.

La noche terminó con el corazón agradecido por todo lo vivido.

Nuestros jóvenes peregrinos regresan ahora a casa, pero no vuelven vacíos: llevan consigo experiencias, encuentros y muchos vínculos que seguirán creciendo, y el deseo profundo de llevar esperanza a otros.