Este 31 de enero por la mañana una joven ha comenzado el Aspirantado en la Comunidad de Almería, una etapa al final de la PJV que nos recuerda que la Pastoral Vocacional es responsabilidad de todas.
“En la medida en que vivimos nuestra vocación con sencillez y fidelidad, ayudamos a los jóvenes a preguntarse el para qué de sus vidas. Por eso, es fundamental la autenticidad personal, comunitaria y apostólica; es una buena ocasión para ayudarnos unas a otras a vivir con mayor coherencia”, decía la Superiora Provincial, María del Mar Domínguez, en su última carta.
Esther Sanz, coordinadora de la Pastoral Juvenil Vocación de la provincia, es la encargada de acompañar a esta joven aspirante, “caminando con ella y ayudándola a discernir si la llamada del Espíritu que ha descubierto es una llamada a ser Hija de Jesús”.
Pedimos por la joven que hoy da un paso en fe, sin tener todas las respuestas y confiando en que Dios sigue sosteniendo su proceso. Y pedimos también por la comunidad porque “solo acompañamos caminando al lado, respetando tiempos, cuidando la libertad, aprendiendo también de quien se atreve a dar un paso”, como rezaban esta mañana.