Nuestra espiritualidad hunde sus raíces en la espiritualidad ignaciana. Los Ejercicios de San Ignacio son una experiencia que vivimos en la que descubrimos una pedagogía para crecer en aquella manera humana de vivir que se inspira en Jesús de Nazaret y su Evangelio. Por ello, se la ofrecemos a otros para que hagan su propio camino personal de crecimiento en la búsqueda del sentido de la vida y el seguimiento de Jesús.

La experiencia ignaciana de los Ejercicios Espirituales ayuda a la persona a la integración de la vida desde Jesús y las necesidades del mundo. Por eso, desde nuestra espiritualidad, somos llamadas a acompañar a otros en esta experiencia de Dios. En todos los lugares donde hay presencia de Hijas de Jesús, los Ejercicios Espirituales se ofrecen en diversas modalidades de edad, tiempo y circunstancia.

Los ejercicios ignacianos están divididos en “cuatro semanas”, cuatro momentos vitales que tarde o temprano hemos de afrontar en el camino del crecimiento personal:

La primera semana nos invita a descubrir cuál es nuestro “para”, desde la opción de la indiferencia ignaciana, exponernos a la vivencia del dolor propio y experimentar la gracia de la RECONCILIACIÓN. La persona que surge es una persona amada y reconciliada en Cristo.

La segunda semana nos expone a la vivencia de la libertad, para poder experimentar la gracia de la ENTREGA. La persona que surge es una persona, libre como Cristo y llamada para los demás.

La tercera semana nos expone a la vivencia del amor hasta el extremo y del dolor ajeno, presentándonos la pasión del Señor e invitándonos a acompañarle y hacernos uno con ÉL. En la cruz, con Cristo, están todos los sufrientes de este mundo. Experimentando finalmente la gracia de la COMUNIÓN. La persona que surge es una persona compasiva y comprometida con Cristo.

La cuarta semana nos expone a la vivencia de la alegría para experimentar la gracia de la GRATITUD. La persona que surge es una persona agradecida y enviada por Cristo en Comunidad.

Ejercicios Espirituales

  • Ejercicios para jóvenes.
  • Ejercicios para directivos de la Fundación Educativa Jesuitinas.
  • Ejercicios para profesores nuevos de la Fundación Educativa Jesuitinas.
  • Ejercicios para nuestras hermanas mayores.
  • Ejercicios en la vida según las metodologías de Adolfo Chércoles.
  • Ejercicios on-line.
  • Ejercicios en la vida cotidiana.
  • Acompañamientos sistemáticos.

«Los ejercicios son todo lo mejor que yo en esta vida puedo pensar, sentir y entender, así para el hombre poderse aprovechar a sí mismo, como para poder fructificar, ayudar y aprovechar a otros muchos…»
San Ignacio de Loyola, carta a Manuel Miona, 16-11-1536

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