Este 9 de agosto, las diferentes enfermerías de la congregación se unieron en un mismo espíritu de gratitud y alegría para conmemorar la fiesta de Santa Cándida María de Jesús. Desde distintos puntos de España, hermanas, laicos y amigos compartieron momentos de oración y fraternidad para celebrar este día.
En Salamanca, las hermanas despertaron con el himno de Santa Cándida y celebraron la eucaristía a las 13:00 h, presidida por el prior de los dominicos, en la propia enfermería para facilitar la participación. La misa, cuidadosamente preparada, dio paso a una comida fraterna en Mostenses. Durante la tarde, se compartieron momentos de encuentro, el rezo de vísperas de celebración a las 20:00 h y otras oraciones comunitarias.
En Valladolid, la comunidad dedicó toda la semana previa a profundizar en la vida de Santa Cándida, preparándose espiritualmente para la fecha. El día de la fiesta celebraron la eucaristía en la capilla del Rosarillo a las 13:00 h, con la participación de las hermanas del juniorado internacional. Después, compartieron una comida fraterna, rica y animada, en un ambiente de gran alegría.
En Granada, la celebración, sencilla pero llena de cariño, incluyó una misa especial en la enfermería, a la que se sumaron hermanas que se encontraban en la ciudad. Después, compartieron una comida festiva y vísperas especiales, en un ambiente marcado por la unión y la cercanía a toda la congregación.
En Málaga, la jornada comenzó con una eucaristía solemne a las 10:30 h, con la participación de antiguos alumnos y personas vinculadas al colegio. La celebración incluyó un aperitivo fraterno. La comida especial dio paso, por la tarde, a una oración prolongada en compañía espiritual de la Madre Cándida.
En San Sebastián, la liturgia tuvo un lugar central durante estos días, culminando con la misa de la fiesta en la enfermería a las 12:30 h. La jornada comenzó con un desayuno especial con bizcocho casero y continuó con una comida acompañada de un postre preparado por una empresa colaboradora, como detalle para la ocasión. Por la tarde, se rezaron vísperas en casa y, más tarde, un pequeño grupo visitó el Caserío del Berrospe, lugar de nacimiento de Santa Cándida. Allí se unieron amigos y voluntarios que han viajado a República Dominicana y Bolivia con FASFI, participando juntos en una misa especial.
Desde cada lugar, la memoria de Santa Cándida fue vivida con gratitud, alegría y un profundo sentido de comunidad, recordando su legado y renovando el compromiso de seguir sus pasos en la misión educativa y evangelizadora.




