Como el resto de la población, las Hijas de Jesús nos mantenemos en nuestras casas sin poder ni deber salir. Italia y España unidas por algo más que ser una única provincia de la Congregación. Mª Luisa Berzosa nos deja en la web 
Así comienza:
“En este tiempo de permanencia en casa, con esa obligación moral que nos impone el bien común, tengo muchas horas para dedicarme a pensar, a orar, a leer, a escribir… El “cronos” se me está convirtiendo en “kairós”… y no quiero desaprovechar esta oportunidad, una vez que algunas actividades permanecen por Skype pero no son tantas y, al no salir a la calle, la agenda está inmóvil y esto me permite entrar en lo hondo”.
Continúa leyendo AQUÍ el relato completo.