Noticias

La inauguración de los Juegos olímpicos ha sido una ceremonia llena de color y de ausencia de voces, aplausos y expresión de emoción del público. Un atleta corría sobre una cinta elástica. Una ciclista pedaleaba sobre una bicicleta estática. Una remera fingía dar paladas al agua. Todas en solitario, distanciadas, ensimismadas en su esfuerzo, unidas por el hilo invisible de la tecnología. Son los Juegos de la enfermedad, las mascarillas y el aislamiento retrasados durante un año. 

Danzas elegantes y tradicionales, de colorismo oriental, pero a la vez sombrías, enmarcaron el tono compungido del mensaje inicial de un espectáculo contenido, que buscó la empatía con el mundo y de alguna forma pidió cierta reciprocidad. Hubo incluso un minuto de silencio por las víctimas del covid. Fue un espectáculo emotivo por lo que se sabía más que por lo que se transmitió.  Sensación extraña, marca de estos Juegos convertidos en una lucha agotadora contra la adversidad. 

Los drones sobre el estadio han hecho visible al mundo que tanto está sufriendo, un mundo recreado con la tecnología manejada al milímetro que nos ha hecho vibrar y maravillarnos de la capacidad de la creatividad y potencial humano. 

Ahora es el tiempo de los deportistas, de la superación contra sí mismos. Es el tiempo de vivir los valores del olimpismo que son de cada día y que se expresan de manera multicolor, multiracial y multideportiva en esta cita que nos hará emocionarnos con el esfuerzo de estos hombres y mujeres que emularán a los antiguos griegos en esta fiesta del deporte. 

 

 

 

LEER MÁS
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

El lunes 19 de julio comenzó el campo de trabajo 'Construyendo Puentes', en Almería, organizado y acompañado por las Hijas de Jesús. Este año, el campo de trabajo cuenta con un equipo de cuatro acompañantes, formado por Ana Barberán (Madrid), Ana Benito (Málaga), Jokin (novicio Jesuita) y Naike Martín (Hija de Jesús), y 9 jóvenes MAG+S. Todos ellos, junto con los jóvenes del barrio de Piedras Redondas, acuden por las mañana a la Parroquia San Ignacio a colaborar en la escuela de verano en la que hay 65 niños apuntados.

"Desde el primer día se ha vivido la ilusión y la alegría. Damos gracias por esta oportunidad y este regalo que se nos ofrece."- Naike Martín FI

LEER MÁS
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

La esbelta catedral de Burgos que hoy admiramos no fue la primera que se levantó en el lugar que ocupa este precioso edificio. Antes, hubo una catedral románica que se edificó entre 1080 y 1095. Fue testigo de una gran boda real, la del rey de Castilla, Fernando III con Beatriz de Suabia. La ciudad, regia y moderna, pronto sintió la necesidad de una nueva catedral que respondiera al rango que detentaba, capital del Reino castellano-leonés. Por ello, el rey Fernando y el obispo D. Mauricio decidieron, de mutuo acuerdo, levantar una catedral según el nuevo estilo, el gótico, que se extendía ya por Europa. El día 20 de Julio de 1221 se colocó la primera piedra, lo que supone el comienzo de la catedral. El obispo había estudiado en París y conocía las grandes catedrales francesas, alguna de ellas ya concluidas. Se inicia la primera construcción con arquitectos y maestros franceses, traídos a Burgos por el obispo D. Mauricio que siguen el modelo de Notre Damme, en París, en Reims, en Amiens. Logra, de este modo que Castilla y León tenga la primera catedral gótica de la Península, la que serviría de modelo a las siguientes construcciones del Reino castellano-leonés.

Aunque este templo tan bello se realizó en un tiempo récord, 39 años, la catedral no se dará por concluida, tras la sucesivas ampliaciones y nuevas edificaciones, hasta el año 1765. 

En 1865, cuando Juana Josefa Cipitria y Barriola llega a Burgos, la espera erguida esta maravillosa catedral, testigo silenciosa del devenir del tiempo, espacio sagrado de encuentro con Dios, templo de silencio y de invitación a expresar la fe sencilla de tantos burgaleses.  

"Descubrí en Burgos un paisaje de piedra diferente al de mi tierra natal, paisaje verde animado por el murmullo del agua de los ríos. Al aproximarme a Burgos, divisé a lo lejos un edificio grande, espléndido, de piedras grises y verdosas que me llamaron la atención. Nunca había visto ninguno como este. Recordé los templos significativos para mí, San Martín de Tours en Andoain, Santa María en Tolosa. Ni uno ni otro eran tan bellos como este. Aunque frecuentaba la parroquia de San Lesmes, dedicada al patrón de la ciudad, con la familia Sabater a la que servía, muchas veces fui a la catedral sola o acompañada.

En ella me sumergía en esa corriente de espiritualidad de tantos siglos y de tantas generaciones para las que fue el cauce del encuentro con Dios. Me unía a esa cadena de testigos que expresaban su fe en este majestuoso espacio que te lleva a Dios. Me quedaba admirada de su riqueza, digna de Dios nuestro Señor, fruto de la ilusión y generosidad de los burgaleses. Transitar por este espacio, la nave central, la nave de crucero, la girola, las capillas absidales, la capilla de los Condestables, observar las agujas y el cimborrio… te elevaba el alma, te sumergía en una atmósfera de silencio, de espiritualidad, de paz. ¡Cuántos arquitectos, escultores, orfebres, vidrieros y bordadores trabajaron en ella…! ¡Belleza que emocionaba mi corazón! En mis visitas a la catedral, no me cansaba de mirar y contemplar al Cristo de Burgos que con tanta devoción visitaban tantas personas. Me unía a ellas en ese hondo silencio, en ese clima de oración y adoración. Ante él, recordaba aquel enérgico “Yo solo para Dios que le dije a mi padre”. Era el secreto que guardaba en mi corazón y que sentía iba cobrando fuerza e iba adueñándose de todo mi ser. Pasé horas y horas en oración pidiéndole a ese Cristo que descubriera cuál era su voluntad para mí.  

Ese deseo que albergaba mi corazón no tenía aún forma, iba creciendo, se iba apoderando de mi voluntad, de mis pensamientos y de mi sensibilidad. Me movilizaba, me inspiraba a comprometerme con los otros, a querer mirar el mundo con los ojos de este Dios al que iba sintiendo como un Padre que me amaba entrañablemente.

Otras veces, iba a la catedral con los niños, especialmente con Pedro y Gonzalo, a ver el Papamoscas. Este personaje es un autómata que está situado al comienzo de la nave central. Es una figura humana de medio cuerpo que surge de la esfera de un reloj. Su rostro es grotesco y va vestido con una casaca roja. En su mano tiene una partitura y con ella empuña la cadena del badajo de una campana. Cada hora en punto, hace sonar esa campana tantas veces como horas marque y, de manera simultánea, abre y cierra la boca. Era un momento divertido y mágico. Los niños se quedaban embelesados contemplando al Papamoscas y escuchando las campanadas. Estas visitas con los niños me hacían trasladarme a mi querido Andoain y recordaba las veces que mi abuelo me llevaba a la Iglesia. Con el recorría los altares y me explicaba quiénes eran los santos que estaban en ellos. Un recuerdo entrañable de mi infancia.

El cielo azul burgalés enmarcaba esta majestuosa catedral y realzaba su silueta. Me evocaba una joya labrada, filigrana que se sostiene en el aire siglo tras siglo. A cada peregrino, a cada visitante, a cada cristiano, a cada persona de buena voluntad le invita a afinar su percepción y disfrutar de una belleza estética que posibilita poner en juego nuestros sentidos y conectar con una misma y abrirse al Misterio que nos habita. Esta catedral fue cómplice de mis búsquedas y soledades, de mis preguntas y deseos, de mi crecimiento y de mi miedo. En esta catedral habitaba el mismo Dios que se hacía, cada vez, más dueño de mi corazón."

Desde el 13 de octubre de 1984, es la única catedral de España que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad no unida al centro histórico de la ciudad.

Al conmemorar los 800 años, agradecemos a Dios la belleza admirable que inspiró a tantos artistas que han trabajado en ella y han contribuido a hacer crecer la fe en Burgos, ciudad que se enorgullece de su catedral.

¡Feliz conmemoración de historia, de arte y de fe!

Mª Rosa Espinosa, FI

LEER MÁS
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

Mucho más cerca de lo que creemos, existen personas que atraviesan momentos difíciles, de soledad, situaciones de vulnerabilidad o de exclusión social. Pero, muy cerca de nosotros también encontramos personas jóvenes, disponibles, entregadas y dispuestas a darlo todo para construir un mundo más bonito y justo para todos. Entre el 5 y el 9 de julio, bajo el lema 'Tú tiempo, ¿para quién?', se llevó a cabo en el Colegio Gamarra de Málaga un campo de trabajo de Jóvenes FI en el que, a través de distintas experiencias, pudieron aportar su granito de arena. Así lo cuenta Lucía Muñoz Compan, alumna de este colegio y voluntaria de Jóvenes FI: 

Los días han ido pasando y, poco a poco, hemos descubierto y aprendido mucho, tanto de las personas con las que realizamos el voluntariado, como de aquellas con las que formamos un gran grupo. Todos compartimos objetivos, ilusión y mucha disponibilidad. Ale, Ana, Andrea y Franchu nos han guiado, siempre ofreciendo oportunidades y su ayuda para todo.

Durante la semana nos hemos dividido en tres experiencias distintas. Once hemos participado como voluntarios en el campamento deportivo de nuestro colegio, el Colegio Gamarra de Málaga. Hemos dado nuestro 100% en que los más pequeños disfrutaran al máximo y en tratar de facilitar a los monitores todo lo que estuviese en nuestra mano. Hemos aprendido y nos vamos llenos de amor.

Otras cuatro voluntarias, acompañadas por Andrea, han pasado la semana echando una mano en el comedor de Santo Domingo, donde han visto diferentes realidades mucho más cercanas a nosotros de lo que pensamos. Han dedicado su tiempo a los demás y han aprendido que no hace falta irse muy lejos para brindar nuestra ayuda.

Por último, pero no menos importante, de la mano de Ana, tres han sido los que han regalado su tiempo y su cariño a los alumnos de infantil. ¡Seguro que cuando entren al colegio en septiembre tendrán una sonrisa de oreja a oreja al ver lo bien que ha quedado su patio! Tan bien decorado, hecho con mucho amor y con la intención de hacerlos felices y facilitar el trabajo a los demás.

Durante las tardes del lunes y del miércoles tuvimos reflexiones muy interesantes. Fueron momentos en los que nos hicimos conscientes de la suerte que tenemos al haber podido disfrutar de esta oportunidad, de lo bonito que es ayudar y de todo lo que hemos aprendido en este voluntariado y a través de las experiencias y sensaciones que nos han ido contando los demás.


El miércoles, además, conocimos otras realidades, como las de la fundación Ronald McDonald, Cudeca o Adopta un abuelo. Muchos entendimos que lo bonito de ser diferentes es que cada uno puede aportar algo bueno y especial a los demás y elegir ayudar de la manera que mejor se adapte a sus capacidades.

Ha sido una semana preciosa, llena de amor y de mucho aprendizaje. Dios, sin duda, ha estado presente y entre nosotros en todo momento. Somos muy afortunados. 


"Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" 

 

Lucía Muñoz Compan

LEER MÁS
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

Llevaban desde febrero de 2020 sin verse cara a cara, pero el pasado 1 de julio volvieron a encontrarse. Respetando las medidas sanitarias fijadas por las normativas y protocolos, la Fundación Educativa Jesuitinas organizó el primer encuentro presencial, desde la irrupción de la pandemia, con los 22 directores de sus colegios.

En ese día tan especial  para todos, Rosa Espinosa FI, Superiora de la Provincia España-Italia de las Hijas de Jesús, aprovechó para saludar a los allí presentes y dedicar unas palabras llenas de emoción: “Hace tiempo que no nos veíamos..., nos echábamos de menos... nos necesitábamos”. El encuentro, como aseguró Rosa, tuvo un sabor distinto. La presencialidad y la nostalgia hicieron que, más que nunca, se valoraran y apreciaran todos los matices.

La Superiora Provincial quiso felicitar a los directores por la impecable labor de los centros educativos durante estos últimos cursos académicos, complicados, duros y marcados por una incertidumbre constante. “Entre los héroes y heroínas de la pandemia os sitúo, en un lugar privilegiado, a vosotros, líderes educativos, por todo lo que habéis acompañado, inspirado, sostenido, animado, sufrido, los equilibrios que habéis hecho, la flexibilidad que habéis adquirido y la esperanza que habéis traslucido”, afirmó. La COVID-19 convirtió a los colegios en aprendices forzados de la escuela de pandemia y, ahora, han empezado a  plantear, asumir e incorporar los consecuentes nuevos retos educativos para responder a lo que los alumnos necesitan.

Asimismo, Rosa Espinosa FI, recordó que las adversidades son también oportunidades que Dios brinda para mejorar como individuos. Así sucedió con la Madre Cándida, que se enfrentó, desde su sencillez y valentía, a las dificultades sociales y personales que vivió e hizo de ellas algo grande: “En el fondo, tal vez, lo que vivió la Madre Cándida no sea tan diferente a lo nuestro, solo que nuestras vivencias están envueltas en una circunstancia de postmodernidad y de pandemia”.

La reunión tuvo momentos de oración, de reflexión, de puesta en común, de compartir... Con la alegría de volver al modo presencial y el agradecimiento por el esfuerzo realizado durante la pandemia, se puso el foco en el futuro, especialmente en el nuevo curso que comenzará en septiembre y para el que ya han empezado a prepararse.

 

Pincha aquí para conocer más detalles del encuentro.

LEER MÁS
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

Después de pasar 20 años en Montellano, la Madre Cándida fijó su residencia en los Mostenses, donde vivió hasta el final de sus días. Aquí, dirigió y siguió con solicitud y cariño la marcha de los proyectos de la Congregación, con inicios nada fáciles pero con resultados fecundos y eficaces. Desde 1966, año de su beatificación, la urna que contiene los restos de la Madre Cándida se encuentra bajo el altar.

Hoy, además, es una fecha muy especial para las Hijas de Jesús. Un día como hoy, en el año 1819, nació el Padre Herranz, una figura de especial importancia y relevancia en la vida de la Madre Cándida y en los inicios de la Congregación.

Recordando el nacimiento del Padre Herranz, os presentamos este video, que forma parte del proyecto "El Camino de la Madre Cándida", y que ayudará a conocer más en profundidad la historia y la vida de nuestra Madre Fundadora.

LEER MÁS
0
0
0
s2smodern
powered by social2s