Como cada 5 de julio, las Hijas de Jesús tenemos un recuerdo agradecido al P. Herranz. El jesuita fue ayuda y confidente de Juana Josefa desde el momento mismo de la inspiración de la Fundación de la Congregación hasta su muerte en Loyola en 1896. Acompañó, con absoluta fidelidad al querer de Dios, a la M. Cándida y a las primeras hermanas. En VivirFI puedes recordar su historia.

Hoy ha sido la fecha elegida por nuestra Superiora General para escribir a todas las hermanas de la Congregación. Lee AQUÍ un resumen de su carta.

Agradecemos la disponibilidad de las HH. que han recibido envíos internacionales y la de aquellas que asumen tareas en la Formación. Seguimos pidiendo por Graciela y por su Consejo en los discernimientos que siguen haciendo para el buen gobierno de la Congregación.

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