El pasado sábado 19, en el Colegio María Virgen de Madrid, se realizó el encuentro de "enlaces" organizado por la Comisión Familia Madre Cándida. "Encuentro", sin número, porque hay camino hecho y no empezamos de cero. Asistieron los enlaces de las comunidades de Hijas de Jesús y los de los colegios de Jesuitinas. El objetivo era continuar el camino que se abre ante nosotros y podamos seguir caminando de la mano, Hijas de Jesús y Laicos, por donde el Espíritu y la Madre Cándida nos lleven.

  

La jornada comenzó a temprana hora de la mañana con una oración y un baile que motivó y despertó a las personas presentes, quienes coreaban "somos una marea de gente, todos diferentes, remando al mismo compás", de una de las canciones de Macaco.

Escuchamos con gusto la reflexión de Leonor Ariño, madre de familia por vocación, ingeniera industrial y miembro del Equipo de Misión Compartida de CONFER. Partió desde el reconocerme como sujeto llamado por el Señor para construir algo juntos, para buscar lo que nos une a todos los que bebemos de la misma fuente carismática (modo concreto inspirado por el Espíritu en la Iglesia para construir Reino). Nos decía que para compartir el carisma necesitamos valorarnos mutuamente y descubrir estructuras apropiadas para alimentar esa comunión. Démonos tiempo para estar y celebrar juntos, no solo para hacer. Cuidemos acompañarnos mutuamenteNecesitamos organización, estructuras, liderazgos... pero lo imprescindible es la confianza,, la cercanía, el estar con... porque la misión compartida es confianza de que todos estamos a una.

Tras el café, nos reunimos por grupos con dos pregunta para pensar y compartir:

1. ¿Qué entiendes por Misión Compartida y cómo lo describes hasta ahora?

2. De lo que vivo, fortalezas, debilidades y retos.

 

 

Tras la puesta en común, la comida y un paseo para conocer el colegio, volvimos a los grupos para seguir profundizando:

3. ¿Qué rescato de lo escuchado en la puesta en común?

4. ¿Qué caminos seguir?

Se palpaba ilusión, ganas y deseos de avanzar; todavía con poca concreción pero se iban repitiendo resonancias: el centro es Jesús, confianza mutua, grupos abiertos, más allá de los colegios y el contrato laboral, encontrarnos, acompañamiento en lo local, comunicación entre zonas cercanas,... Y, sobre todo, contar lo que hemos vivido hoy a nuestros grupos de referencia, comunidades y colegios.

Antes de la eucaristía la Superiora Provincial de España-Italia de las Hijas de Jesús, Mª Rosa Espinosa, nos recordaba que estamos dando respuesta a la 5ª llamada en la acción apostólica de la Congregación General XVIII:

"El carisma de la Madre Cándida es un regalo del Espíritu a la Iglesia, vivido desde las dos vocaciones: laical y religiosa. Queremos seguir abiertos y en búsqueda del horizonte y de los pasos que el Espíritu nos impulse a dar como familia carismática. Hijas de Jesús y laicos nos ayudamos a vivir en fidelidad nuestro compromiso en el seguimiento de Jesús. Es preciso seguir creciendo en reciprocidad y formación conjunta."
 

y nos decía: "Estamos en búsqueda. Éste de hoy es un paso. Eso me genera esperanza. Vamos a estar atentos a los pasos que el Espíritu nos impulse a dar. Ojalá escuchemos lo que vaya suscitando en nosotros mismos, en el compañero, en el joven que me pregunta. La Madre Cándida nos ha dejado una herencia y tenemos que saber gestionarla. Ojalá busquemos tiempos para encontrarnos con Jesús y con los hermanos, en la oración o en la vida, que también es oración".

Con la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana, pusimos fin al día tan entrañable y de búsqueda juntos. Dentro de la celebración, Jaime Badiola S.J., en el momento de la homilía nos preguntó ¿cómo comenzaríamos a construir un barco?. Dejó la pregunta en el aire unos instantes y, muy sutil, nos respondió él mismo con las palabras de El Principito: "Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho"
 
 
Todo un reto, un horizonte que tenemos por delante para construir el barco. Solo "amando a la mar" se nos inspirará el barco que necesitamos. Poner el amor en JESÚS, amar como Él ama al PADRE, colocarle en el centro y su amor por la humanidad. Su sueño por el reinado de Dios, toda una misión Suya y a la que nos invita a unirnos, como "amigos/as y compañeras/os. 
 
La Madre Cándida, entró en ese dinamismo y puso todo su empeño en ello.
 
Familia, con el lenguaje marinero os animo: ¡Arriad el foque! ¡Orzad a estribor! ¡Cuidado con el bauprés!...
 
Vídeo resumen de la jornada: 
 
 
Puedes ver la galería de imágenes del encuentro: AQUÍ
Comisión Coordinadora Familia Madre Cándida
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