Hoy, 5 de julio de 2019 se cumplen dos siglos del nacimiento del jesuita Miguel de los Santos San José Herranz. En este día, fecha de recuerdo de su vida, las Hijas de Jesús y la Familia Madre Cándida queremos dar gracias a Dios por la Compañía de Jesús y por la ayuda que recibimos del Padre Herranz en los primeros momentos de vida de la Congregación.

Y para recordar su figura y profundizar en su vida y en la relación de ayuda, acompañamiento, amistad y confianza mutua que tuvo con la Madre Cándida proponemos varios textos y materiales. Por una parte el artículo a modo de carta que va a continuación, escrito por Maite Zugazabeitia FI. Por otra, el documento "El P. Herranz en sus cartas a la Madre Cándida", escrito por Carmen Cruz FI. Además, en el canal de youtube de la provincia podrás encontrar un breve vídeo con algunos de los datos biográficos más destacados de este jesuita tan importante para la Congregación. 

Mis amadísimas en Cristo Hijas de Jesús:

Estoy en otra dimensión de alegría y felicidad, según la promesa de Jesús: “…yo en ellos y Tú en mí…”

 Ya no cuenta el espacio ni el tiempo. Sólo Dios basta.

Pero, dada la realidad de la “comunión de todos los santos” las sigo llevando en el corazón, Y con ocasión de mis 200 años de existencia, 5 de julio de 1819, día en el que el sueño de Dios sobre mí empezó a realizarse… quiero compartir con vosotras aquellos anhelos y desvelos, que con la Madre Cándida, sufrimos y gozamos: ”los dos y al mismo tiempo”en la  fundación de la Congregación Hijas de Jesús.

El P. Lobo “nos tragó”,según el decir de la Madre Cándida. 

Y cómo se ven claro ahora los renglones torcidos de Dios. Mi distancia física propició constatar la personalidad de Juana Josefa, cómo la obra era de Dios… …y también mi pobre cooperación a través de Cartas y Escritos, espíritu ignaciano que configura vuestra espiritualidad.

Os  vuelvo a escribir como entonces: con todo el cariño de padre que cuida y se afana y desvela por sus hijos.

“IHS La Purísima Virgen nos cubra con su manto” .                                                                            

“…Creerías que yo os había olvidado. Ni un minuto pasa en el día sin estar con vosotras;…me han descargado algo y he propuesto emplear unos minutos todos los días en vosotras, para escribir más y a todas".

“…Mucho deseo que el espíritu en la Congregación sea el que debe ser y todos ansiamos. Que la obediencia, unión y caridad sean una verdad… Y que el Señor derrame dones y gracias para que todas te amen y tú con amor las guíes, que el espíritu bueno es el amor y suavidad, y con ésta se infunde, que no de otra manera; equivocada estarás si no procedieras con amor y suavidad. Dios quiere hacer en vosotras que seáis una todas”.

 “…Me complazco en saber el aumento que hay en las escuelas etc  y que vayáis haciendo el bien a tantas niñas. No sé cuánto diera por veros enseñando por este país. Que tanto necesitan las niñas y a las que no fácilmente se las puede educar”.

“ Riegas tú los jardines?...que ninguna salga del noviciado sin buen espíritu. Y que no te veas obligada en sacarlas sin pasar por las clases algún tiempo, que tengan experiencia. La doctrina, la doctrina. Que la sepan las novicias y ensayos sobre esto para que ellas pierdan el miedo, para explicar”.

“Además, quiero que tengas tiempo para que descanses con tu Dios por la mañana, por más que sé que todo el día no te apartas…y después disfrutas lo que puedas con la comunidad”.

“La H. Juana hay que levantarla, animándola porque sin duda se ha acobardado; y allá tendrán que ver de ponerle donde puede animarse y que vea que puede gobernar las chicas”.

“Ruda prueba, hija mía, ruda prueba por la que pasamos; pero el Señor exige de nosotros que crezcamos en su amor, que salgamos nosotros mismos para no vivir una vida de este mundo, sino Cristo en nosotros; no ya nosotros, sino Cristo en mí. Y mi respirar sea de Cristo y  Jesucristo y su benditísima Madre la Purísima”.

“Anímate: no desmayes, corazón grande, y en brazos de Jesús y de María espera todo”.

“Nada te turbe. Nada te espante, Dios no se muda… No veis los lirios del campo?...No veis los pajaritos que ni siembran ni recogen cosecha? Pues vuestro Padre celestial les alimenta. Pues cuánto mejores y más amados de Dios sois vosotros” .

“Mucho, muchísimo te escribiría; pero todo lo dejo encargado a la Purísima, que fue quien la comenzó y en cuyo tiempo se fundó; ella la sostendrá y la hará salir más brillante. Cueste lo que costare”.

“Que me traiga noticias de todas y de todas las cosas, qué hacéis y tenéis, como si yo fuese”.

 “Da los más cordiales afectos a todas, todas, y que no me olviden, como no las olvida tu Padre. svo. en Cristo” . 

Miguel San José Herranz. 

Por Mª Teresa Zugazabeitia FI

Lee aquí el artículo "El P. Herranz en sus cartas a la Madre Cándida"

 

 

 

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