El día 16 de mayo estábamos convocadas para compartir nuestras búsquedas, luces y sombras, vulnerabilidades y fortalezas, atentas a lo que el Espíritu sigue hablándonos desde nuestra realidad.

Iniciamos el día, participando en la Eucaristía, y en oración, que nos situaba en contexto de Resurrección, de Vida. Nos dejamos iluminar por las CFI 181 y 182, junto con cartas de la M. Cándida, escritas a las FI en la enfermedad.

Conscientes de que el contexto es bien distinto, nos resultaban de una gran actualidad para nuestro modo de estar, acompañar, animar nuestras comunidades de Hijas de Jesús, en este ciclo vital o momento de enfermedad, y en el momento congregacional de apertura y de escucha al Espíritu, con deseo de seguir aprendiendo y viviendo nuestra misión.

Fue fácil compartir nuestros puntos logrados, puntos no logrados que vemos necesidad de cambios, reajustes, preguntándonos sobre otros modos…

Teniendo en cuenta las necesidades que se dan en la época del verano en nuestras comunidades y las Hermanas que se han ofrecido para ayudar, pudimos organizarnos.

Se nos había invitado a leer el libro MÁS QUE SALUD, Ed. Sal Terrae, los apartados CONSOLAR y DEJARSE CUIDAR y en el compartir fuimos sacando provecho.

Con sentimiento de agradecimiento por lo vivido, porque el Resucitado nos acompaña y fortalece en nuestro envío, y sobre todo con el gran deseo de ir ayudándonos a colaborar en el Buen Ser de la Hija de Jesús, desde nuestras comunidades, terminamos nuestro encuentro.

 

Mª Jesús Esnal FI

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