Se acerca la fiesta del 31 de Mayo y en la misma varias hermanas celebran sus Bodas de Oro.  Nos parece un aniversario muy especial y hemos pensado que será bueno escuchar su testimonio. Comenzamos con Henar Martín,  de la comunidad ampliada de Madrid y miembro de la casa de Orcasur.

 

1. ¿Qué  brota de tu corazón  ante la celebración de las Bodas de Oro?

Una ACCIÓN DE GRACIAS  ENORME, en primer lugar a Dios  por el don de la vida y la llamada a seguir a Jesús. Desde aquel 21 de noviembre de 1964 en que traspasaba la gran puerta del Noviciado hasta hoy, todo ha sido gracia de Dios, los momentos buenos y también los menos buenos, las luces y las sombras…

Doy gracias a Dios por mi familia y la educación en la fe y los valores cristianos que recibí desde niña. Ese ambiente  fue creando en mí una disposición de apertura al querer de Dios y  llevar a cabo lo que El esperaba de mí. Desde muy joven descubrí que no podía hacer otra cosa más que ser suya y dedicar mi vida a Él.

Acción de gracias a mis educadoras en los colegios de Hijas de Jesús: Valladolid, Segovia…, Tengo un vivo recuerdo del amor a la Virgen que me inculcaron, en especial desde la Congregación Mariana a la que deseaba pertenecer desde muy pequeña. Gracias a tantas Hermanas que fueron para mí testimonio de alegría, de entrega, de cariño y cercanía hacia todas las alumnas y que, en definitiva, fueron un estímulo y mediación de Dios en mi vida; en el colegio escuché la llamada a la vida religiosa y a seguir el carisma de la M. Cándida.

Gracias a la Congregación donde he recibido todo lo mejor de la vida: en ella he vivido un proceso de crecimiento en la fe y de aquella primera llamada en la que aún no sabía muy bien a dónde me llevaría pero que, poco a poco, ha ido madurando desde la confianza en mí misma, en mis Hermanas y en Dios y su fidelidad, a pesar de mi pequeñez e infidelidades, con momentos estupendos de luz y momentos de crisis y oscuridad, pero como dice el salmo 23, cada día experimento la seguridad de que “aunque pase por cañadas oscuras nada temo porque TÚ VAS CONMIGO, tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida…”

Acción de gracias por el HOY que me ha tocado vivir con sus incertidumbres, búsquedas, sueños y preciosos momentos de compartir, de tender puentes, de anunciar a otros la Buena Noticia del evangelio, de colaborar con todos aquellos que se esfuerzan por ir haciendo realidad el Reino de Dios en medio de la comunidad, las parroquias, los laicos, los grupos de personas que buscan apoyo, luz y aliento en quienes tenemos la obligación de ser SAL Y LUZ para ellos, testigos de Jesús Resucitado que con su poder se va abriendo camino en este mundo y llena de plenitud y gozo nuestras vidas…Hay mucha gente que necesita el testimonio de nuestra alegría, libertad y entrega generosa para creer hoy en el evangelio de Jesús en medio de una sociedad que les ofrece pocas razones para la esperanza y el encanto…

Doy gracias a Dios por las personas significativas, amigos, amigas que a lo largo de mi vida me han ayudado a crecer y a conocer y amar más a Jesús… Por todo ello y haciendo un recorrido por mi historia en estos 50 años,  no tengo más que “memoria agradecida” por tanto bien y tanto don recibido…

Y gracias a vosotras, hermanas y amigos que hoy queréis acompañarme en este día de mis Bodas de Oro para recordar y agradecer juntos y unidos a María en su Magnificat, todo lo que el  Señor ha hecho en mi y a través de mí, con María proclamo que el Señor ha estado grande en mi vida…Muchas gracias.

 

2. ¿Cuál sería mi mensaje para las Hermanas en formación?

Que cuidéis y cultivéis vuestra vocación de Hijas de Jesús como el “tesoro escondido o la perla preciosa” de la que nos habla Jesús en el evangelio, que vendáis todo lo que tenéis por conseguirla y vivirla con autenticidad, seguras de que nada ni nadie os va a arrebatar este tesoro si estáis profundamente enamoradas de Dios. Que cada día alimentéis con la oración y la Eucaristía ese encuentro con Él que os mantendrá vivas, sabiendo que ese manantial de agua viva que llevamos dentro no es otro que el don del ESPÍRITU que va dando hondura y plenitud a la vida, que éste sea vuestro principio y fundamento, capaz de relativizar todos los miedos, tristezas, dudas…

El Espíritu os irá abriendo nuevos caminos en medio de un mundo cambiante a gran velocidad pero vuestros pies estarán asentados en la Roca firme del amor incondicional de Dios Padre-Madre que quiere, más que nadie, llevar a término la obra que empezó en vosotras. La posibilidad de buscar con otros, de compartir vida y fe con los más pobres y sencillos será vuestra gran riqueza, no lo olvidéis… “Dichosos los pobres, los que tienen hambre y sed de justicia y  de verdad, porque de ellos es el Reino de los cielos,  ellos serán saciados….”

¡¡Adelante y ánimo!! Porque el tiempo que nos toca vivir es apasionante, novedoso, enriquecedor en la búsqueda de nuevas formas de vivir la vida religiosa, al servicio de la Iglesia y  de los más necesitados de este mundo por el cual Dios se hizo como uno de nosotros y se entregó por amor  hasta el extremo.

 

3.  ¿Puedes decirnos algo de tus sueños y deseos hacia el futuro?

Deseo vivir con las antenas bien abiertas para atisbar por dónde el Espíritu quiere llevarnos dentro de su Iglesia, segura de que a Él le gusta romper moldes, cada día es nuevo y le gusta sorprendernos, con Él no vale vivir los viejos moldes fijos y obsoletos, necesitados de vida nueva,  renovada. Él es el Señor de la historia y sin duda, que nos irá mostrando el camino si le dejamos actuar y dejamos que Él nos guíe… No hay nada prefijado ni ya hecho, vivimos momentos de búsqueda, de itinerancia, de estar un poco a la intemperie, sin apegos que nos aten o esclavicen.

Deseo vivir este tiempo como un “kairós”, un tiempo de gracia para mí y para la Congregación.

Sueño con una vida religiosa más unida y comprometida, más en comunión entre nosotras y con otras Congregaciones de similar carisma, trabajando por el Evangelio y a favor de los más pobres, compartiendo con ellos la vida y la fe, teniendo como centro a Aquel que nos ha convocado para seguirle muy de cerca, teniendo sus mismos sentimientos y actuando como Él.

 

4. ¿Algún comentario más?

Sólo daros las gracias por vuestra fidelidad, cariño y compañía; caminar con vosotras es como una póliza de seguro sabiendo que vamos juntas, en comunidad, hacia Dios; con nuestros errores y aciertos vamos haciendo historia siendo fieles al momento presente, igual que todas las que nos precedieron desde la M. Cándida hasta hoy…

Que en este día me ayudéis a dar gracias y a pedir a Dios el don de la perseverancia hasta el final  los años que El quiera regalarme hasta el día en que, juntas, participemos del banquete del Reino con todos  los que creyeron y esperaron en El.

                                                                                                         Henar Martín FI

Otros testimonios:

#31mayoFI - Bodas de Oro: Encarna Cubero

 

#31mayoFi - Bodas de Oro: Carmen Gómez Muñoz

 

                                                                                                       

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