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Jueves 10

Los días 10 y 11, como ya anticipé, han estado dedicados al trabajo de grupos; ya se nos repartió la distribución de los mismos, son 12 de esta manera: 4 de lengua portuguesa, 2 de italiano, 5 de español y 1 inglés-francés.

Yo no tenía grupo fijo porque, al ser consultora, podía elegir y también decidir si cambiaba de grupo o permanecía en el mismo. Estuve dudando y viendo pros y contras. Al final decidí estar en el mismo porque se inicia un proceso dando aportaciones y entrar en otros no me permitiría seguirlo bien, ya que mi servicio es recoger todo lo que se vaya a presentar a la secretaría general como base para el Documento final. Quizá en las próximas sesiones de grupos que tendremos en otra semana, consideraré de nuevo desde dónde puedo ayudar mejor. 

Como ya conozco del Sínodo anterior, la primera sesión está presidida por el más anciano del grupo; después se vota la elección de moderador y relator; en mi grupo el primero es Carlos Aguiar, Cardenal de México; el segundo José Luis Azuaje, obispo de Venezuela.

La composición es la siguiente: 14 padres sinodales, 2 expertos, 5 auditores/as, una persona de otra iglesia, 2 invitados especiales, 2 asistentes, que son sacerdotes estudiantes en Roma de diversos países que ayudan al relator y a las necesidades del grupo y yo como consultora. Somos 4 mujeres, 3 de ellas aborígenes. La variedad de países presentes es grande: Ecuador, Perú, Colombia, México, Bolivia y España.

Dedicamos un largo tiempo a presentarnos para crear grupo y que se vaya dando entre nosotros la confianza necesaria para compartir juntos estos días. Poco a poco voy cayendo en la cuenta de lo que es y suponen los datos que recibo de la Amazonía: 8 millones de Km2 de superficie, 35 millones de habitantes, de los cuales 3 millones son indígenas, divididos en 390 pueblos diferentes de los cuales 137 son pueblos aún no contactados, hablan 240 diferentes idiomas recopilados en 39 familias de idiomas. ¿Qué podemos aprender de estos datos impactantes?.

Después vamos aportando puntos escuchados en el Aula que queremos discernir. También lo que hayan sido silenciados. Con gran libertad, poniendo nombre a las situaciones con mucha claridad, con respeto. Una riqueza enorme. Se profundiza en los puntos elegidos, que están o no en el Documento Preparatorio.

Viernes 11

En el segundo día vamos avanzando en presentar los temas candentes con mayor profundidad y, al mismo tiempo, con aspectos muy concretos, ya algunos con visos de claras propuestas, -aunque llegará el momento preciso para éstas-. Se va hablando con gran claridad y valentía, sin temor, poniendo de relieve los clamores de los pueblos y de las culturas. Y todo ello por parte de mujeres y varones, indígenas o no, religiosas, laicos/as, obispos, arzobispos, cardenales… La escucha es rica y consoladora. Se pueden decir las cosas más alto ¡pero no más claro!.

Se sigue el mismo horario que los días de sesión plenaria, de modo que a las 19.30 el grupo que trabajamos en obras de la Compañía de Jesús nos encontramos en la curia de jesuitas para celebrar la eucaristía, como habíamos quedado el otro día. A la luz de la Palabra fuimos compartiendo las vivencias de esta primera semana sinodal que eran bastante coincidentes: experiencia única que agradecemos profundamente, ambiente de gran respeto y libertad, en medio de una asamblea tan plural, relaciones muy cordiales con gran naturalidad entre todos y todas, comenzando por Francisco que está siempre entre nosotros como uno más, búsqueda en discernimiento dejando que el Espíritu nos vaya mostrando caminos… Se perciben también algunas posturas más resistentes a los cambios que se nos piden, pero son parte de la vida y que ya nos anticipó el Papa, ¡si lo sabrá él!... Pero se va imponiendo la vida, con un fuerte clamor, desde la región amazónica para el resto del mundo.

Agradecimos este espacio que tanto nos anima para seguir en el camino sinodal. Dimos gracias también por el equipo que fuera del Aula sostiene y anuncia en sus celebraciones, en la parroquia de Traspontina, la presencia sinodal en Roma. Cada mañana, cuando nos vamos acercando a la sesión, están ahí para saludarnos y desearnos lo mejor, todo un gesto de cercanía que nos llega al alma. Hay muchas actividades en los tiempos libres del trabajo sinodal en ese mismo lugar bajo el lema “Amazonía, tienda global, casa común”.

 

Sábado 12

Hemos vuelto a las sesiones plenarias en el Aula y hoy la oración inicial ha tenido presente una doble fecha mariana: Nuestra Señora de Aparecida y la Virgen del Pilar. Tampoco nos olvidamos de la situación que se vive en Ecuador y las presidenta y secretaria de la CLAR Confederación Latinoamericana de Religiosas/os) que están aquí, han publicado un mensaje de apoyo solidario.

Percibo hoy en el Aula un tono más firme en las intervenciones que los primeros días. Sin duda las jornadas de los grupos lingüísticos han supuesto un empuje hacia temas crecientes y con bastante coincidencia desde la diversidad de presencias que tenemos en el Aula. La voz a favor de la mayor presencia femenina en la Iglesia, para mencionar uno de los temas recurrentes, no solo viene de ellas, de nosotras, sino también de los varones, laicos, obispos, arzobispos… Creo sinceramente que el Espíritu está presente. Obedeciendo a Francisco, ‘no le hemos echado de la sala’… y cada vez hay más intervenciones de personas laicas/os, indígenas, mujeres que se hacen eco de una realidad fuerte que espera y anhela caminos nuevos en bien de los seres humanos.

Este tiempo sinodal me regala muchos aprendizajes: caer en la cuenta de la inmensidad de la Amazonía; ver que todo está muy conectado; el cuidado de la casa común por su urgencia y dimensión planetaria; las necesidades pastorales de tantas personas y pueblos; la urgencia de abrir nuevos espacios para nuevos ministerios, contando con la mujer…

La escucha en el Aula y sobre todo en el grupo, me ha abierto la mente y el corazón; las aportaciones en favor de la mujer me han dado fuerza y esperanza para los nuevos espacios que necesitamos en la Iglesia y en el mundo. Me siento amazónica en Europa y agradezco tanta sabiduría de la que aprender.

He terminado este día pasando por la Traspontina para una celebración de reconciliación con el grupo que apoya las tareas sinodales. Momento de silencio agradecido en el corazón por tanto regalo y ocasión de pedir perdón por pecados personales e institucionales…

Después he compartido cena con un grupo de periodistas de lengua española ya conocidas del año pasado, pero sin ejercer como tales… No había micrófonos, ni grabaciones, ni entrevistas… Ha sido un excelente cierre de semana.

Mañana canonizaciones varias, 4 religiosas y el Cardenal Newman. Roma se ha multiplicado en gente. El Aula sinodal se cierra por descanso dominical y yo termino mi crónica aquí.

¡Feliz domingo! Gracias por vuestros mensajes. Imposible responder personalmente, sé que lo entendéis, pero me llegan muy dentro.

A partir del lunes seguiremos contando...

Por María Luisa Berzosa fi

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El domingo pasado recordábamos en nuestra web la celebración de los 50 años de la parroquia de San Mateo en el barrio Garrido de Salamanca. Miguel Ruano nos recordaba que "las Hijas de Jesús estuvieron desde el principio...". ¿Cuántas no habrán pasado por allí? Mª Victoria Barrios y Aurora González nos regalan sus testimonios llenos de buenos recuerdos, agradecimiento y mirada al futuro. Mª Victoria, "de las primeras"; Aurora, de las de ahora.

Han pasado ya 50 años cuando, un grupo de jóvenes "Junioras", Hijas de Jesús, llenas de vida y entusiasmo, todos los domingos, subíamos Gran Vía arriba para llegar hasta el Barrio Garrido donde desarrollábamos nuestra acción Pastoral como catequistas.

Eran unos locales tipo sótanos donde comenzó la Parroquia mientras se edificaba la actual Parroquia de San Mateo. Recuerdo aún que el piso era de barro, y el local era estrecho y alargado.

Después de la celebración de la Eucaristía, nos disponíamos los diferentes grupos, casi tocándonos unos a otros, pues había muchos niños y niñas para recibir la catequesis. Los recuerdos que guardo de esos años fueron muy bonitos

Pasados varios años la Congregación abrió allí una presencia de cuatro HH, tuve la suerte de formar parte de esa comunidad, donde comenzamos a trabajar en diferentes campos: Catequesis, Liturgia, Canto... En la actualidad, aunque no soy miembros de esa Comunidad, sigo participando en la Parroquia en el grupo de Vida Ascendente.

Constato que es una Parroquia: viva y formada por gente sencilla, cercana y acogedora.

Mª Victoria Barrios fi

 

Lugar de evangelización y de encuentro. Ha permitido y permite a cuantos nos acercamos a ella crecer, madurar, celebrar, rezar, convivir, compartir alegría y también momentos tristes porque la parroquia se envejece. Hoy, la misma comunidad parroquial sabe que debe salir de sí
misma, estar firme, segura y enriquecida.

El barrio ha cambiado y se ve enriquecido con otro sector de población, inmigrantes, a la vez que acoge a mucha gente mayor personas y familias que necesitan ayuda en su día a día. Son realidades a las que dar respuesta y retos pastorales y sociales ante los que la parroquia ha de ser abierta, samaritana y misionera, respondiendo así a Jesús como lo hizo San Mateo a la llamada a seguir…, como dice el Papa Francisco a los jóvenes.

Comunidades como la parroquia, deben ofrecer caminos de amor gratuito y promoción, de afirmación y crecimiento, desarrollando y potenciando mucho más la capacidad de acogida cordial a los niños, jóvenes y adultos, madres, padres e hijos. Y ser lugar de encuentro festivo donde se celebre la vida, donde se viva el amor misericordioso de Dios Padre, Madre de todos.

Damos gracias al Padre por toda la vida de esta parroquia de San Mateo durante estos cincuenta años donde ha acogido a las Hijas de Jesús con cariño, cercanía, con respeto y sobre todo dándoles la oportunidad de vivir una fraternidad parroquial solida y cercana.
Las que vivimos hoy en la parroquia nos sentimos miembros de la misma con espíritu cercano, como unas más, participando de la vida y colaborando de una manera sencilla y cercana.

Aurora González fi

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Martes 8

Mis impresiones sobre el Sínodo son todavía pocas pero intensas… Desde el domingo con la homilía tan profunda y al mismo tiempo tan aterrizada de Francisco, recibimos un buen baño de ánimo y esperanza, de alegría, de ganas de meternos en esta aventura eclesial de no poca responsabilidad e incidencia para la Iglesia y el mundo.

El comienzo de actividades el lunes con la procesión tan colorista, tan llena de danzas, de canciones, de instrumentos… me daba la experiencia de universalidad de nuestra Iglesia. Todos y todas cabemos simbólicamente junto a la tumba de Pedro… Y las palabras escuchadas a Francisco abriendo esta asamblea, fueron también un buen empuje para entrar en este Sínodo tan especial en sí mismo y con repercusiones universales.

Días intensos de escucha activa de tantas intervenciones como se dan en el Aula. Partiendo del Documento Preparatorio, bastante aterrizado -documento mártir, en palabras de Francisco, destinado a morir en estas semanas para que nazca uno nuevo-, vamos escuchando a las personas que con una buena dosis de valentía, claridad y firmeza, desde una realidad sufriente, ponen ante nuestros ojos y hacen resonar en nuestro corazón,  los gritos de esa inmensa parte de la humanidad.

Esta manera de hablar con tanta libertad y de modo directo, es una base indispensable para que el discernimiento vaya encontrando su camino, ya que la realidad es el punto de partida ineludible para seguir con los oídos del corazón abiertos y dejarnos conducir por los territorios, quizá desconocidos, que nos invitan a la búsqueda conjunta para ir descubriendo el sueño de Dios para su humanidad.

Los espacios de silencio entre las intervenciones ayudan más de lo que a primera vista pueda parecer. Dan ocasión para el descanso y el silencio profundo que envuelve el Aula en esos momentos, nos posibilita registrar los movimientos internos que se van produciendo.

Como es fácil suponer, en este Sínodo las lenguas predominantes son el portugués y el español, por lo que puedo escuchar en directo sin necesidad de traducción, lo cual también es un alivio no pequeño.

Francisco se despide esta tarde diciendo que el miércoles por la mañana “estoy en la plaza y por tanto nos vemos a las 16.30 de nuevo”.

 

Miércoles 9

Salgo pronto de casa; la luz del sol se abre paso en un cielo espléndidamente azul, con una brisa fresca que acaricia y da ligereza al paso. Cuando llego al atrio del Aula sinodal aprovecho para saludos y fotos para acompañar los textos, como me piden de nuestro equipo de comunicación y de otros medios que te asaltan al paso y te dejan poco tiempo para responder a las preguntas que les inquietan.

Personalmente procuro colaborar con su trabajo -aunque se me comprime el horario- pero también constato que a veces dichos medios se nutren de rumores más que de fuentes fidedignas. Así no ayudan a que tomen cuerpo de noticia y de verdadera información-comunicación los temas sinodales que nos interesan, pero algunos forman parte de lo que llamamos “información sensible” y, por tanto, hay que cuidar con mucho respeto el tratamiento de los mismos para que lleguen a buen puerto.

Me hago responsable de lo que digo, pero rechazo enérgicamente cualquier autoría que se me pueda atribuir por otros cauces. Y esto me parece importante tenerlo en cuenta a la hora de la comunicación, que valoro inmensamente y que no quiero apartarme de la misma. Es un elemento imprescindible en nuestro mundo, no lo dudo, por eso mismo insisto en su cuidado exquisito, casi con mimo.

Y esta misma mañana vuelven a primera plana los ataques al Sínodo desde dentro de la Iglesia. Pero, cuando se están escuchando las intervenciones en directo y se profundiza en el documento preparatorio, se intuye fácilmente que son otros los motivos de esas críticas tan negativas y del modo de hacerlas.

Cuando iniciamos la oración matutina, dos versos de salmos me llaman la atención porque sin duda tocan los sentimientos que me habitan: el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”, y otro,  “no juzgara por apariencias, sino con justicia y equidad. Esto me deja en paz para continuar escuchando a mis hermanos y hermanas sinodales, y también a lo que Dios va dejando en mi corazón a través de la diversidad de voces tan ricas y desafiantes.

Y, de fondo, siguen las palabras de Francisco en la apertura: “Sínodo es caminar juntos bajo la guía del Espíritu Santo, Él es el actor principal, no lo echemos de la sala”. Y, más adelante, continuaba: “Que el Espíritu Santo se exprese entre nosotros, con nosotros, a través de nosotros y pese a nuestras resistencias, es normal que las haya”.

Hemos escuchado a lo largo del día voces femeninas, indígenas y otras que, con mucha fuerza, traen la Amazonía en su corazón porque de nacimiento o de adopción, se sienten parte y contagian las necesidades de nuestros hermanos y hermanas. Y mucho más lo hacen las personas originarias. Varones y mujeres, vestidos con sus trajes típicos, visualizan otras tradiciones, otra cultura, otro modo de expresar y vivir su fe con un cúmulo de sabiduría ancestral que nos conecta con la tierra de una manera cósmica. Palabras fuertes de una realidad que es urgente, expresadas desde el corazón y de un camino que viene siendo largo.

Hay voces sobre la Amazonía en su inmensidad y riqueza, con la problemática socio-política y económica de esta región que abarca 9 países; pero también se escucha con fuerza la dimensión pastoral porque no se puede dejar sin ayuda espiritual a tantas personas ante la carencia de sacerdotes; seguro que el Espíritu va a suscitar otras maneras de respuesta. Y de la mano de este punto, está fuertemente presente el papel de la mujer en la Iglesia,  su escaso reconocimiento cuando se ocupa de tantos campos como parte activa de la misma.

Intervienen también personas invitadas especialmente para este Sínodo, así como hermanos de otras iglesias no católicas. Todos y todas, desde el diálogo interreligioso, buscando lo que nos une y señalando que las diferencias que nos separan no son tan grandes ni tan graves y que la Amazonía, y otras zonas de nuestro planeta, nos necesitan unidos para afrontar el complejo mundo que habitamos.

Las sesiones de Aula son moderadas de manera alternativa por los 3 cardenales nombrados por Francisco: Pedro Barretto sj, de Perú y lo hace en castellano, Baltasar Porras, de Venezuela, también en su lengua y Joao Braz,  del Dicasterio para la vida religiosa en el Vaticano, lo hace en portugués. Cada uno según su estilo nos ayudan a la escucha activa y al silencio profundo, recordando algún texto bíblico o invitándonos a cantar algunos de los mantras que ya se nos han hecho familiares: “tudo está interligado como se fossemo um, tudo está interligado nesta casa comum”.

La última hora de la tarde se dedica a escuchar resonancias del día; el Papa ha pedido la palabra y nos ha hecho un eco magnífico de lo escuchado en el Aula en cinco puntos: violencia de la mujer, laicos/as, culturas, congregaciones religiosas y formación de sacerdotes.

Hemos terminado esta primera parte de sesiones en el Aula, -congregaciones generales- en el lenguaje sinodal;  mañana día 10, comienzan dos días de trabajo en grupos por lenguas -círculos menores-. Cambia la dinámica por la propia lengua y por el número de los participantes, pero lo dejo para el próximo capítulo de estos “Apuntes al paso”…

Muchas gracias por vuestra lectura y los ecos que me hacéis llegar. Seguimos…

Por María Luisa Berzosa fi

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 Domingo 6 

A las 10 de la mañana de un maravilloso domingo otoñal en Roma, con temperaturas casi veraniegas y con puntualidad vaticana, comienza la misa solemne de apertura de este Sínodo en la basílica de San Pedro.

Larga procesión de sacerdotes, obispos, arzobispos, cardenales, el Papa… el resto de participantes ya esperábamos dentro. Cantos, lecturas, preces, en diversas lenguas y una procesión de ofrendas llena de color y ritmos de la Amazonía, con sus frutos e instrumentos representativos. 

Al terminar la celebración, vamos saliendo a ritmo de canciones rítmicas y en la basílica se da un desorden ordenado que llega hasta el centro de la plaza y sigue en la misma, hasta que Francisco se asoma a la ventana a las 12 para una breve catequesis, rezo del Ángelus y los saludos correspondientes.

Pero no quiero dejar de destacar la homilía que nos ha regalado el Papa y que sin duda se puede seguir en todas las Redes. Su lenguaje directo, claro, aterrizando en la vida cotidiana la Palabra, ha sido un buen inicio con mucho ánimo y alegría. 

Comentando los textos de este domingo, Francisco ha dicho algunas cosas que me han tocado especialmente y que no me resisto a explicitar:

Hemos recibido un don para ser dones. Un don no se compra, no se cambia y no se vende: se recibe y se regala. Si nos aprovechamos de él, si nos ponemos nosotros en el centro y no el don, dejamos de ser pastores y nos convertimos en funcionarios: hacemos del don una función y desaparece la gratuidad, así terminamos sirviéndonos de la Iglesia para servirnos a nosotros mismos. Nuestra vida, sin embargo, por el don recibido, es para servir. 

Y continuaba afirmando: 

Para ser fieles a nuestra llamada, a nuestra misión, san Pablo nos recuerda que el don se reaviva. El verbo que usa es fascinante: reavivar literalmente, en el original, es “dar vida al fuego” [anazopurein]. El don que hemos recibido es un fuego, es un amor ardiente a Dios y a los hermanos. El fuego no se alimenta por sí solo, muere si no se mantiene vivo, se apaga si las cenizas lo cubren. Si todo permanece como está, si nuestros días están marcados por el “siempre se ha hecho así”, el don desaparece, sofocado por las cenizas de los temores y por la preocupación de defender el status quo.

Por la tarde, nos reunimos en la curia de los jesuitas quienes colaboramos en sus obras para conocernos como participantes en el Sínodo; éramos 18 personas procedentes de Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, Italia, España… y de campos muy variados; REPAM, CLAR, indígenas,  congregaciones religiosas, laicos y laicas… hemos compartido nuestras expectativas, esperanzas y deseos ante este acontecimiento eclesial:  compromiso de entrega, de poner lo mejor de cada uno, reflexión, trabajo, ilusión… y unanimidad en los medios: oración y discernimiento. Convencimiento de que hoy la Amazonía,  siendo inmensamente grande y compleja, es paradigma de la Iglesia y de la humanidad, no puede considerarse en sí misma de manera cerrada.

Hemos acordado encontrarnos los viernes para celebrar la eucaristía a las 20 hs., seguida de una pizza compartida.

 

Lunes 7

La vida en Roma comienza pronto y el Sínodo se adapta a su ritmo. Hoy a las 8.30 estábamos convocados en el Altar de la Confesión de la Basílica de San Pedro. Cuando llegué, apenas pasadas las 8, me encontré ya una multitud que cantaba y danzaba al ritmo de las canciones que, a modo de mantra, venimos repitiendo desde la Vigilia del otro día:  al centro de un inmenso circulo de sinodales y personas de la Casa Común (iniciativa de la UISG) una gran red, fotos de mártires, una canoa, remos, instrumentos musicales desconocidos en esta parte del mundo pero que suenan muy bien…  nos une una danza con canciones que suman diversidades en la misma polifonía: “todo está interrelacionado, somos Uno”, “sigue echando las redes a lo hondo” …”los hijos, hijas, el sol, los árboles, los mares, alabamos al Señor” …

Llegó Francisco y tras una breve oración inicial, cantamos la invocación al Espíritu Santo y nos dispusimos a caminar hasta el Aula Pablo VIsin dejar de danzar y cantar. Hoy la gran basílica inundada de luz se vio sorprendida por otras luces, colores, voces, objetos, que no son habituales en sus celebraciones pero que indicaban que la Amazonía había entrado en su casa por la puerta grande… Salir a la plaza de San Pedro era también un espectáculo sorprendente porque la  procesión, llena de color y de sonidos rítmicos, tampoco es habitual en estos espacios.

En la puerta nos despedimos del equipo que seguirá trabajando fuera del Aula sinodal, con quienes nos sentimos fuertemente en comunión. Y, delante de la mesa presidencial -Papa,  relator general, secretario general, cardenales delegados-, han quedado los símbolos citados que nos seguirán acompañando a lo largo de estas semanas.

Las palabras de apertura de nuestro Papa Francisco han sido una inyección de ánimo y esperanza para comenzar los trabajos cotidianos: “orar, reflexionar,  dialogar, escuchar con humildad, sabiendo que yo no sé todo y hablar con parresía,  decir lo que siento, discernir… custodiando la fraternidad que debe existir aquí dentro”… Además nos ha invitado a orar y a no perder el sentido del humor.

Del resto de la mañana quiero destacar la intervención del Cardenal Claudio Hummes. Ha ido desarrollando los diversos elementos del título de este Sínodo: caminos, nuevos,  iglesia hoy, ecología integral… poniendo el acento en las situaciones que en la Amazonía se dan con inmensa urgencia, pero también extensivas a otros lugares y campos de la Iglesia; y no solamente a los puntos de necesidades básicas de personas y pueblos, sino también a las carencias pastorales por ausencia de sacerdotes.

Por la tarde comienzan las intervencionescada 4 de ellas, habrá 4 minutos de silencio y la última hora hay espacio para reacciones a las intervenciones escuchadas de manera libre.

La fisonomía del Aula ha cambiado: los obispos arzobispos y cardenales no necesitan llevar su vestidura oficial más que en las sesiones de apertura y clausura.  Con lo cual los colores predominantes son el gris y el negro, pero salpicados por todo el arco iris gracias a las 35 mujeres presentes -varias aborígenes llenas de colores vivos-  esta vez en proporción aún muy escasa pero aumentada en gran medida respecto al Sínodo anterior…. Esperamos y deseamos de corazón que siga creciendo.

Hoy ha moderado las sesiones Baltasar Porras, Cardenal de Venezuela; uno de los tres nombrados por Francisco para este Sínodo.  Se aprovechan los momentos informales para saludos, fotos, comentarios… Francisco llega antes de la hora y está cercano y tranquilo,  sonriente siempre sin negarse a las innumerables fotos que se le piden sin cesar.

Seguiremos informando… Gracias por los mensajes continuos de aliento que recibo. Me siento muy acompañada y eso es una ayuda inmensa.

Por María Luisa Berzosa fi

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Por María Luisa Berzosa fi

 Lunes 30 Septiembre

Comienzo el viaje a Roma hoy en el vuelo de las 17 horas. Mi corazón rebosa de alegría ilusionada no exenta de cierta intuición de que el Sínodo de la Amazonía no va a ser fácil, pero por encima de todo confío y deseo poner lo mejor de mí. Sé que no voy sola, mucha gente me acompaña y me siento deudora de ellos y ellas…

Llego a la curia general cuando están terminando la cena y me siento recibida en casa, en esa comunidad universal, representativa de nuestros lugares en el mundo. Mucha alegría y animada charla en el comedor durante un buen rato antes de ir a dormir; hace calor y ya es de noche al llegar, pero he disfrutado un aterrizaje maravilloso con sol radiante jugando a esconderse ya.

Martes 1 Octubre

Después de la eucaristía en casa, salgo y voy a la Plaza de San Pedro, no me resisto a ver de cerca la estatua dedicada a migrantes y refugiados que inauguró Francisco el domingo pasado. Explico en nota adjunta.

Luego voy a rezar a la Iglesia del Gesù y en las habitaciones de San Ignacio me detengo un buen rato; dejo este Sínodo Amazónico que vamos a estrenar, en ese lugar de tanta inspiración, motivadora de mi ser y vivir la fe cristiana.

Al regreso paso por la Secretaría del Sínodo para saludar a mi” jefe”; está muy ocupado y en un breve intercambio me entrega la agenda del mes, muy intensa, por cierto;  horario de 9 a 12.30 por la mañana y de 16.30 a 19.15 por la tarde, de lunes a sábado; menos mal que el domingo respetamos el día del Señor y descansamos…

Jueves 3

Nos convoca la UISG (Unión internacional de Superioras Generales) a las religiosas que vamos a participar. Una alegría enorme vernos las caras a quienes solamente sabíamos el nombre por el grupo de whatsapp; nos recibe su presidenta, Jolanta Kafka, superiora general de las claretianas y la secretaria ejecutiva, Patricia Murray, religiosa de Mary Ward. 

Son 10 que han estado o están en lugares amazónicos, 11 invitadas por otros organismos, una para la comunicación y yo como consultora, en total 23 mujeres consagradas,  también otras tantas laicas de las que daré cuenta en días sucesivos.

Jolanta recuerda que la UISG es la sede donde se concentran 2000 congregaciones religiosas en todo el mundo, se animan los servicios de la vida consagrada y es portavoz de la misma ante la Iglesia.

Explica que para responder a los 10 lugares que de la secretaría general del Sínodo ofrecían a la UISG, se eligieron 5 por parte de la CLAR, Conferencia Latinoamericana de Religiosos/as y 5 por la misma UISG; se pidieron curriculum vitae y se recibieron 40; se hizo un discernimiento y los criterios de elección fueron: representantes de las diversas áreas de la Amazonía; pluralidad de experiencias y ministerios.

Leyendo el documento preparatorio -seguía Jolanta- aparecen 3 puntos importantes:

  1. este Sínodo es un paradigma para la Iglesia y el mundo entero; la vida religiosa de América Latina es también paradigma para otras zonas geográficas
  2. presencia de vida religiosa femenina: rostro materno de la Iglesia, escucha, acogida, servicio, propuestas proféticas… la Iglesia tiene mucho que aprender de las mujeres.
  3. mirada holística, más intuitiva, más dedicada al cuidado de la vida de la Iglesia (ya se dijo en Aparecida), y no se refiere solamente a la pastoral eclesial sino que es mucho más amplio porque la vida religiosa tiene que cuidar no solamente el futuro vocacional de las personas sino el lugar donde habitan.

Las experiencias que cada una trae de su realidad será una aportación muy importante e irrenunciable; “no traicionen su realidad”, terminó Jolanta.

Seguidamente la Secretaria ejecutiva, Patricia, nos recuerda también que la UISG es nuestra casa y a lo largo de todo el mes podemos acudir cuando deseemos; también nos dice que no estaremos en el Sínodo a título personal sino representando a las religiosas del mundo.

Desde Sínodos anteriores con ausencia total de mujeres, hemos ido aumentando el número; se van dando pasos adelante. Aún no sabemos si podemos tener voto, pero si así no fuera, poder intervenir en el aula sinodal es una ocasión de no desaprovechar. El tema del voto será el punto buscado por la prensa internacional, sepamos responder sin que sea el único tema del que hablar. Igual puede pasar con la ordenación de laicos y de mujeres.

De todas manera habrá una hermana encargada de la comunicación que puede ayudarnos en la relación con los periodistas, no se trata de recortar la libertad de expresión de ninguna de nosotras, sino de tener en cuenta en nombre de quién hablamos.

Después compartimos de dónde venimos y qué expectativas traemos: Brasil, Colombia, Perú, Ecuador… hay coincidencia en el proceso de preparación intenso que se ha vivido en los diversos contextos, aún en medio de muchas dificultades y carencias: una eucaristía al año, no hay comunicaciones, no hay corriente eléctrica… y otras cosas. Algunas hermanas son indígenas y aportan su sabiduría: “hay conexiones dentro de ti porque en todo lugar habita el bien”; “hagamos que la Palabra amanezca y amanezca en obras”;  cantamos en portugués a modo de mantra, mientras encendemos unas velas: “todo está interconectado, estamos interrelacionadas, todas en el Uno”.

Se comenta que ya este espacio con tanta diversidad como estamos palpando es un regalo y agradecemos a la UISG esta oportunidad de encontrarnos.

Al final, Patrizia Morgante, responsable laica de comunicación de la sede, nos informa de las actividades que se realizarán en la “Amazonía: Casa común”, instalada en la Iglesia de Santa María Traspontina con un equipo que irá ofreciendo diversas celebraciones, fiestas, oraciones, informaciones para que se pueda seguir el Sínodo fuera del aula.

Llegan los religiosos que también van a participar y juntos nos vamos a una pizzeria vecina donde seguimos compartiendo en torno a unas ricas pizzas.

En Roma ya se respiran aires amazónicos… la mañana de hoy me dejó agradablemente impactada al escuchar testimonios vivos de la realidad;  ya el documento preparatorio me estaba disponiendo el corazón para la acogida al leer datos que me daban un poco la magnitud de ese lugar -pulmón- del mundo,  pero al escuchar a las religiosas el impacto fue aún mayor: dolor y esperanza, realismo y resistencia; dificultades y retos; carencias y creatividad; lucha y alegría, invisibilidad de la mujer y entrega generosa… todo esto se fue asentando dentro de mí con profundos interrogantes: ¿cómo es posible que procuremos cubrir las necesidades básicas del ser humano -alimentación, casa, escuela, salud… sin duda punto de partida, urgente y necesario?, pero ¿y la ayuda espiritual? ¿la atención pastoral de personas y pueblos? ¿la carencia de eucaristía y otros sacramentos? y que no se vea salida porque la opción única es “varón célibe con el sacramento del orden”.

¿Es que el Espíritu no suscita otros caminos? ¿No creemos en El? ¿y por qué no ponemos nuestra creatividad bajo su luz para el cuidado de la vida humana? ¿y ese cuidado no debe ser integrador de toda la persona? ¿no es momento de plantearse estas urgencias vitales, en la Amazonía y en tantos otros lugares?.

Viernes 4 y Sábado 5   -  Seminario de Educación

Participo en dicho Seminario organizado por las Uniones Masculina y Femenina de la vida religiosa: USG-UISG y con el envío de la Federación Internacional de Fe y Alegría.

Durante día y medio escuchamos y debatimos en mesas de 7 personas, aspectos educativos alrededor del tema que nos convoca: ”Innovar desde las raíces,  con sentido”. El ritmo vertiginoso de los cambios de hoy nos re-coloca en otros parámetros. Y educar se convierte en un desafío cada vez más apasionante.

Sábado 5

Al atardecer de este día nos reunimos en la Iglesia de Traspontina -Via della Conciliazione- para una Vigilia de Oración por el Sínodo. Momento precioso de diversidad inmensa para orar con único deseo: que el Sínodo sea ocasión de luz para la Iglesia y para el mundo. Todo con música, danzas y palabras de la sabiduría ancestral que se conecta de maravilla con la Palabra.

Había pensado enviar este relato el lunes para incluir el comienzo del Sínodo pero veo que hay materia abundante con los previos… Seguimos  muy unidos porque la Amazonía nos convoca ¡en Roma ya!.

 

 

 

 

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De aquel 6 de octubre de 1969, no quedan fotos, no era costumbre de hacerlas, sino un puñado de corazones que estuvimos (yo era un chaval), en el local número 26, de la calle Marcelo Fernández Nieto, un recinto pequeño donde D. Constancio Palomo, Vicario General de la Diócesis, D. José Ramos Bellido, Primer Párroco de la misma, y D. Prudencio Rodríguez, Párroco de Fátima, de la cual procedíamos los nuevos feligreses, celebraba la primera eucaristía.

Ceremonia sencilla, por la tarde, hacia las 17:30. Entonces empezaba a crecer la zona de forma rápida llenándose de matrimonios jóvenes, y muchos niños y adolescentes.

Desde el principio, distintas diócesis, movimientos católicos y congregaciones religiosas nos han enriquecido y han hecho camino con nosotros. Hemos compartido la fe: Hijas de Jesús (Jesuitinas), Carmelitas Calzados, Agustinos, Hermandad Sacerdotal Operarios, Dominicos, Sagrados Corazones, Salesianos, Salesianas, Hijas de María Madre de la Iglesia, Identes, Verbum Dei, Seminario Teologado de Segovia, Seminario Teologado de Salamanca, Hermanas de la Consolación, Teologado Seminario de Soria, Seminario del Salvador, Adsis,  Sacerdotes diocesanos, Hermanos de La Salle, Agustinos Recoletos, Hermanas del Amor de Dios, Profesores de la Universidad Pontificia de Salamanca. A todos, GRACIAS, sois parte de nuestra historia comunitaria

Una referencia especial para las Hijas de Jesús que estuvieron desde el principio y quienes, de manera anticipada asumieron, la vocación y misión de los laicos dándonos para ello estructuras de participación. 

Recuerdo agradecido a los presbíteros enviados al servicio de la comunidad parroquial, D. José Ramos Bellio (Párrooco), D. Santos Pinto Lozano (Párroco), D. Ángel Martin Sánchez, D. Segundo Delgado Hernández, D. Alfonso Lozano (Agustino Recoleto), D. Arnovio Galavis (Agustino Recoleto) y, actualmente, D Ignacio Gómez Carreño (Párroco).

Así que podemos llegar a la conclusión y decir desde el corazón: 

Fue el Amor, es el Amor, será el Amor. Siempre el Amor, siempre Tu mirada cargada de inmensa ternura como es propio de ti, Señor. Nos haces llegar en cada momento la pregunta, Tu eterna Palabra que revolotea en el silencio, en nuestros espacios, en el barrio, sus calles, sus paseos, dando color a sus gentes, entrando en nuestros hogares, compartiendo nuestras alegrías y penas... tu interpelación nos llega en cada momento: ¿me amas?

Desde aquel 6 de octubre de 1969, una multitud de personas, cientos de grupos, trabajadores del Reino, hemos escuchado Tu voz, eje central que desde ese día hace 50 años sigue interpelándonos: ¿me amas?. Y hoy nos la vuelves a repetir con ternura, en Tu mirada y, como no, en tus palabras llenas de delicadeza: ¿me amas?

Esa pregunta ha llegado a muchos y hoy, como granos lanzados en los surcos, se han esparcido por el mundo sembrándose en las tierras fértiles deseosas de que el Señor las multiplique como semillas de su Reinado.

Día de Agradecimiento, llamada, misión, de crear comunidad, de tarea, de asombro, de decirte temblorosamente: "Señor, Tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero".

Miguel Ángel Ruano Sánchez
Catequista Parroquia de San Mateo
SALAMANCA

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