
Agradecemos la comunicación en estos momentos en los que el cuidado por los seres queridos se hace más fuerte. Nos tranquiliza saber que las hermanas están bien y nos unimos al sufrimiento y la solidaridad de tanta gente que sigue trabajando para ayudar a superar este momento.
Deseamos que, como nos dice Graciela, la escucha atenta al Señor durante este tiempo haga que salgamos de él de una manera diferente, más humanas y traspasadas por el Evangelio.
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